
1932, diez años después del estreno del maravilloso film Nosferatu, obra de arte que exhibió por vez primera la magnificencia del mito vampírico; Carl Theodor Dreyer, presenta Vampyr, Der Traum des Allan Grey; película que reúne de manera sutil, poética, clásica y magistral, todos si bien casi todos los elementos de la Literatura Gótica: horror, transgresión, emoción, dicotomía bien-mal, fantasía, muerte, ambientes bizarros, oscuros y siniestros; personajes sobrenaturales, etc.

Allan Grey, joven viajero, arriba a un remoto castillo y repentinamente, comienza a percibir extrañas señales (sí, típico pero, ubíquese usted lector en el tiempo histórico): sombras dotadas de vida propia, indecibles sonidos, torturas oníricas y más. Toda una simple aunque, intrincada red de eventos que explotan el terror de la posesión, del poder vampírico, del mal delicadamente personificado y encarnado bajo encantamiento. Una completa aventura surreal sobre el miedo.
De nada servirá resumir la trama y los eventos, ¿verdad?, atrévase a observar; sea víctima del hechizo.
2 comentarios:
Interesante entrada del cine de vampiros clasico y que bueno que ya estes escribiendo para este blog, bienvenida cas y sigue asi...:)
sure, why not!
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